13 de diciembre de 2021

Reseña de “Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Vivencias de una realidad. Los años de su caída” de Ricardo Randi (editorial Cartago)

 

“Aquel dramático suceso, -el desmoronamiento “socialista”- que en un escaso lapsus de tiempo transformó al mundo en unipolar, no fue el resultado del trabajo subversivo enemigo, aunque ellos se esforzaron en ese sentido. Fueron los errores políticos y económicos, las traiciones internas, el nacimiento y desarrollo de una casta burocrática con ropajes socialistas, el abandono de las ideas y doctrina marxista las causas principales de tal implosión, un proceso de aburguesamiento en el seno de las organizaciones comunistas de aquellos países”.

Escalante, Fabián. “Socialismo, Democracia Popular o Contrarrevolución”, publicado en La Pupila Insomne https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/10/06/socialismo-democracia-popular-o-contrarrevolucion-por-fabian-escalante/

 

Ricardo “Kuki” Randi, periodista argentino y militante comunista, tuvo la oportunidad de vivir en carne propia los últimos tiempos y la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Estuvo en tierras moscovitas, entre 1989 y 1991, como representante del Partido Comunista de la Argentina y cumpliendo el rol de periodista para diversos medios como la agencia DAN (Distribuidora Argentina de Noticias). Sus anotaciones y artículos hoy están recopilados en su reciente libro publicado por Cartago Ediciones que lleva por título “Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Vivencias de una realidad. Los años de su caída”.

18 de mayo de 2021

Érase en mayo



Un 18 de mayo de 1781 fue torturado y descuartizado José Gabriel Condorcanqui, más conocido como Túpac Amaru II, luego de ser apresado por haber atrevido a organizar y liderar la resistencia fundamentalmente indígena en la región del Perú colonial. Las tropas y funcionarios del rey de España habían sido testigos de las fuerzas de quienes eran sometidos por el régimen de explotación y esclavitud durante 300 años. Los hombres y las mujeres de aquellas tierras, liderado por Túpac Amaru II y su esposa Micaela Bastidas -también asesinada por los españoles-, dijeron basta a los sometimientos e injusticias con la bandera de su propia identidad y su propia historia. Como también lo hicieron Tupac Katari y Bartolina Sisa en el altiplano de la actual Bolivia. La llama de la resistencia no se apagará con sus muertes. Las independencias de Nuestra América ya era un sueño posible, del que criollos e indígenas van a retomar y concretar en las primeras décadas del siglo XIX. Desde la Haití negra hasta Buenos Aires el sistema colonial ya muestra sus fisuras y los pueblos sabrán aprovechar para su libertad.


Al final de este siglo independentista va a nacer un hombre en América central, más precisamente en Nicaragua. Ese hombre va a tomar las luchas de los pueblos para alcanzar la libertad definitiva. Libertad que fuera manipulada por las oligarquías locales para continuar el status quo apremiante para hombres y mujeres de estas tierras. Nacía el 18 de mayo de 1895 Augusto César Sandino, quien con un pequeño y convencido ejército popular va a dar pelea contra la ocupación militar de los Estados Unidos sobre su país entre 1927 y 1933. Ya no existía el imperio español pero había un nuevo imperio que ya daba señal con su águila sobrevolando más allá del río Bravo. Los Estados Unidos de Norteamérica van a ser quienes enviarán nuevos virreyes, ahora convertidos en marines y empresarios privados, para someter a los pueblos y seguir la extracción de riqueza manchada de sangre. Los mismos Estados Unidos que el Libertador Simón Bolívar había denunciado que en nombre de la libertad va a plagar de miseria la región latinoamericana. El mismo monstruo contra el que peleará en la isla de Cuba el patriota José Martí, quien va a caer por una bala española el 19 de mayo de 1895. Y un día antes había escrito una carta que quedó inconclusa. Dicha misiva va a ser citada por otro cubano el 4 de febrero de 1962, el Comandante Fidel Castro, en la ya emblemática Segunda Declaración de La Habana. Allí el Apóstol va a escribir, entre otras palabras:

“ya puedo escribir... ya estoy todos los  días en peligro de dar mi  vida por mi país  y por mi deber (...), de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso (…) Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos... más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas... el camino que se ha de cegar,  y con  nuestra  sangre  estamos  cegando,  de  la  anexión  de  los  pueblos  de  nuestra  América,  al  Norte revuelto  y  brutal  que  los  desprecia –les  habrían  impedido  la  adhesión  ostensible  y  ayuda  patente  a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas: –y mi honda es la de David”.

Como bien lo dice Fidel en aquella histórica Plaza de la Revolución en 1962: “Ya Martí, en 1895, señaló el peligro que se cernía sobre América y llamó al imperialismo por su  nombre:  Imperialismo”. El mismo imperialismo, con diferente formas pero con la misma sustancia explotadora, que aún hoy ensombrece las ciudades del mundo. El mismo imperialismo, enemigo de las libertades de los pueblos. El mismo enemigo que mordió el polvo, aunque sea por el momento, cuando chocó con las fuerzas de Túpac Amaru II, José Martí y Augusto C. Sandino. Érase en Mayo en que el grito libertario se volvió con fuerza, como también en las ciudades de Chuquisaca y Buenos Aires en 1809 y 1810 respectivamente. Érase en mayo en que, al decir del rebelde paceño Pedro Murillo, la llama rebelde no la pudieron ni podrán apagar.

Prof. Roberto Deibe - 18 de mayo de 2021
Dedicado a los pueblos de Colombia y Chile, 
que en estas horas están demostrando / enseñando que las luchas sirven.

30 de abril de 2021

Apuntes para la historia del 1 de mayo

Se conmemora un nuevo 1 de mayo en el mundo, un día de los trabajadores y las trabajadoras en algunos países, un día de lucha y memoria en la mayoría de los colectivos sociales. Aquí van algunos datos e informaciones concernientes a esa efeméride como apuntes para seguir construyendo la historia.

Para empezar hay que contextualizar. El siglo XIX es el siglo de la consolidación del capitalismo como sistema dominante en gran parte del planeta, un sistema que fue estudiado por Carlos Marx en su emblemática obra El Capital, publicado en su primer tomo en el año 1867. De esta obra se denuncia el robo sistemático de la plusvalía de los obreros, del plusvalor producto del trabajo en la producción. Eso sumado a las malas condiciones ambientales, humanas y sociales de trabajo en las cada vez más crecientes fábricas hacían del sistema capitalista un modelo insoportable para el desarrollo humano. Los países con mayor desarrollo tales como Inglaterra, Alemania, Francia, Estados Unidos y otras potencias tenían a hombres, mujeres y niños trabajando en fábricas con jornadas de 10, 12 horas diarias. En estas condiciones es que empiezan a agudizarse los conflictos como lo acontecido en la ciudad norteamericana de Chicago a fines del siglo XIX.

14 de mayo de 2019

LA ANESTESIA DE LA INCERTIDUMBRE

Los tiempos contemporáneos son difíciles de clasificar. Los adjetivos están perdiendo fuerza y contundencia. Se recurren a viejos calificativos, pero no prescriptos, como fascista, neoliberal, entre otros. Son tiempos tenebrosos, de incertidumbre que se cuela entre los huesos. Sin embargo las bestias lograron anestesiar y hacernos creer que es circunstancial. La incertidumbre es la anestesia de estos tiempos. En la militancia también sobrevuela la incertidumbre, no estamos exentos de los tiempos envenenados que corren. El egoísmo, el individualismo, aquellos venenos destilados desde los tiempos dictatoriales, neoliberales. El pasado se recurre como una madera flotante en medio del naufragio. Pero muchas veces termina siendo de plomo y nos hunde en la profundidad de la nostalgia. No podemos vivir del pasado, nos dicen las bestias. No se puede vivir sin memoria, respondemos. Pero aquellos tienen impunidad y nosotros aún resistimos.

7 de marzo de 2019

El laberinto de Fauno (o como mezclar fantasía con realidad)

Hace unos días descubrí en Netflix que estaba la película de Guillermo Del Toro “Laberinto de Fauno” (2006). Estaba en mi lista de películas para ver pero no encontraba la versión subtitulada y en el streaming estaba con esta opción. Así que me propuse verla con entusiasmo esta producción ganadora de múltiples premios incluyendo varios Oscar.

La historia transcurre en la España de 1944, o sea la época de la dictadura de Francisco Franco luego de la Guerra Civil. Cuenta con el protagonismo de la niña Ofelia (lúcida actuación de Ivana Barquero) que llega junto a su madre a un lugar rural en que se encuentra el nuevo esposo de su madre. Su padrastro es un oficial del ejército franquista que tiene la misión de combatir a un grupo guerrillero de republicanos que resisten en los montes. La actuación de Sergi López en su rol del oficial franquista impresiona tanto que produce repulsión y odio.

Entretanto la historia va tomando forma a medida que la niña Ofelia encuentra un mundo de fantasía influenciada en los libros que lleva y lee con devoción. El Fauno es uno de esos personajes fantásticos que Del Toro logra construir con precisión. Lo que quiero destacar acá es el resultado exitoso de confluir lo fantástico con la realidad, en este caso la realidad histórica. Por momento pareciera que ambos mundos son paralelos que no tienen en común más que la niña Ofelia. Sin embargo a medida que pasan los minutos de la película uno va tomando lo fantástico como real y los hechos históricos como aberrantes que rozan lo fantástico aunque sea realidad.

Cabe destacar otras cualidades de la película que muchos otros han escritos. Pero quiero resaltar la calidad de la filmación que se refleja en los FX y las caracterizaciones de los personajes fantástico (como el Hombre Pálido). También el mensaje final en donde el desenlace de Ofelia es un claro homenaje a quienes dieron la vida por un mundo mejor. “El laberinto de Fauno” vale la pena verla… y subtitulada mejor para no perderse los diálogos que son joyas literarias.

Trailer

27 de febrero de 2019

La burbuja científica y el desencanto de la investigación

/por Joan Santacana*/
Llevo mucho tiempo vinculado a la investigación y a la docencia; quizás más de cuarenta años. Este tiempo me proporciona una cierta perspectiva sobre el presente y el futuro inmediato. La investigación, al igual que la docencia, son tareas apasionantes. Cuando son reales, te absorben por completo y no hay forma de librar al cerebro de la necesidad de pensar. El deseo de aprender, de descubrir, de investigar se convierte a veces en obsesión.  Esto ha sido siempre así y seguirá siéndolo. El estimulo de investigar no suele ser proporcional con la recompensa económica. Sin embargo, a pesar de ello, el investigador actúa impulsivamente y no puede hacer otra cosa. Esta pasión por la investigación la han conocido muchos y muchas científicos de las generaciones pasadas.

13 de febrero de 2019

Escritos al aire

Escribir para no escuchar, de eso se trata. No es un problema de apatía social ni síntoma de estos tiempos. Desde que tengo memoria mis oídos nunca escucharon lo que escuchan todes. Por una cuestión con la bilirrubina terminé adquiriendo una hipoacusia bilateral profunda, tal como lo sentencia mi certificado de discapacidad y a su vez afirmado por varios doctores a lo largo de mi existencia.